Evita las lesiones de la vida cotidiana con las enseñanzas de tus entrenamientos

Evita las lesiones de la vida cotidiana con las enseñanzas de tus entrenamientos

Mantener una postura adecuada y seguir algunos consejos durante el entrenamiento puede ser de gran ayuda para prevenir lesiones musculares y varios tipos de trastornos como el estrés, los dolores de cabeza y la fatiga.

Aunque el cuerpo realiza el mayor esfuerzo físico durante el entrenamiento, durante el día se encuentra en constante movimiento. Es posible que ciertos tipos de actividades diarias sean realizadas de forma imprudente o muy bruscamente, y que produzcan lesiones, teniendo como consecuencia la reducción del rendimiento físico.

Por ello, es importante tomar una postura correcta y retomar algunos movimientos aprendidos al entrenar, para fortalecer la espalda y evitar moverse de manera incorrecta.

La manera en que una persona se sienta en la oficina, duerme y hasta la posición que adopta todos los días en su casa, no solo repercutirá en su rendimiento, sino que también afectar su salud general.

Ciertos traumatismos en la espina dorsal y lesiones por sobre esfuerzo o mala posición, pueden afectar la calidad de vida. Esta clase de afecciones no solo dan dolor muscular local, también producen malestar general, impactando en el entorno social, familiar y laboral.

Las claves posturales que se aprenden en el entrenamiento o al practicar un deporte, no deben ser olvidadas tras salir del gimnasio o cambiarse de ropa.

Además de fortalecer la espalda y aumentar el tono muscular, la actividad física debe servir para trasladar los buenos hábitos posturales y otros movimientos que ayudan a proteger el cuerpo. Aunque durante el resto del día no se levanten grandes pesos ni se realice un gran esfuerzo, existe la posibilidad de lesionarse.

Al recoger un objeto del suelo o levantarse de la cama, un movimiento brusco puede causar problemas. Las posturas que tomamos en el trabajo son cruciales y también pueden ocasionar múltiples trastornos y lesiones.

Esto puede ser evitado aplicando movimientos y trucos que permiten realizar ejercicios durante el entrenamiento sin correr riesgo de sufrir lesiones.

¿Cómo pueden evitarse lesiones en la vida cotidiana con las enseñanzas del entrenamiento?

1. Recoger objetos del suelo

Aunque los objetos que manejamos a diario no tengan el mismo peso que podrían tener algunas mancuernas, levantarlos de forma incorrecta podría ser perjudicial para el cuerpo. Agacharse para recoger algo necesita el movimiento de varias partes del cuerpo, por lo que cargar toda la fuerza en partes no adecuadas podría ocasionar una lesión.

Del mismo modo que en el gimnasio, la recomendación principal es no concentrar toda la tensión en la espalda. Para evitar esto es de importancia flexionar las rodillas al agacharse, mantener la espalda recta y realizar el esfuerzo con las piernas.

Si el objeto es de mucho peso, se aconseja sujetarlo con las dos manos. Si quiere recogerse más de un objeto, debe equilibrase el peso para evitar una fuerza desequilibrada y una mala postura.

 

2. Levantarse de la cama

Levantarse bruscamente después de estar recostado puede causar lesiones en la zona lumbar, inguinal y cervical. Una buena forma de asegurar el movimiento correcto es tener presente las posturas correctas y las recomendaciones cuando se realicen abdominales.

Evitar que la parte superior de la espalda realice todo el esfuerzo es importante. Como también lo es no involucrar músculos que no tienen la necesidad de intervenir, como aquellos que se encuentran en la parte lumbar o inguinal.

Lo ideal es realizar movimientos tan suaves como sean posibles, enfocando la fuerza en el abdomen e incluyendo los brazos, manteniendo constantemente la espalda derecha y el cuello relajado.

 

3. Respiración

Aunque no se aplica una posición o movimiento en especial, utilizar ciertas pautas del entrenamiento sobre la respiración, ayudará a oxigenar mejor los músculos y evitar malestares como mareos, hernias, desmayos y dolores de cabeza.

Uno de los más importantes momentos que debemos tener en consideración, es el momento de la respiración cuando realizamos un esfuerzo. La manera recomendada para hacerlo es exhalar cuando se levanta algún objeto pesado o al realizar esfuerzo, esto quiere decir mientras los músculos se contraen. Mientras que se debe inhalar al alargar los músculos y bajar el peso.

 

4. Mantener la flexibilidad 

Durante el entrenamiento, la flexibilidad y el calentamiento previo aseguran una buena ejecución rutinaria, esto previene lesiones y mejora el rendimiento.

Al levantarse, realizar una serie de ejercicios mejorará la flexibilidad. Esto dará al cuerpo más posibilidades de realizar cualquier tipo de movimiento. Independientemente de que este sea al alcanzar objetos en el suelo o en lugares elevados, limpiar espacios difíciles de alcanzar o realizar con mayor facilidad cualquier actividad rutinaria.

La fortaleza y salud de las articulaciones es importante para que los movimientos que realices a diarios no las dañen. Por ello, una manera de protegerlas es mantenerlas activas constantemente y en buen funcionamiento.

 

5. Girar el cuello o la espalda

Para realizar movimientos de cuello o espalda, es importante mantener la columna derecha. Asimismo, la rotación debe ser realizada de la forma más suave posible y sin forzar mucho los músculos.

Apoyar los pies, o en caso de estar sentado, de los glúteos y la espalda es sumamente importante porque allí radica la base del movimiento. No sentarse en la punta de la silla ni reposar la espalda en un respaldo o contra la pared. Los movimientos bruscos del cuellos pueden causar pinzamientos o contracturas, por lo que es totalmente necesario tener cuidado y realizarlo despacio y con cuidado.

 

Conclusiones

Todos los consejos de protección del cuerpo y posturales aprendidos durante las rutinas de entrenamiento pueden ser aplicados a la vida cotidiana. De hecho, una gran cantidad de lesiones pueden aparecer por causa de movimientos en falso o esfuerzos inadecuados en actividades del trabajo y del hogar.

Aunque los esfuerzos no tengan la misma magnitud que el realizado en un entrenamiento, requieren cuidados y atención. Usar los movimientos de entrenamiento y la postura durante el día es una manera ideal de aprovechar lo aprendido y proteger el cuerpo de lesiones que pueden hacerte sentir impotente y desmotivado en tu rutina.

 

Descripción del autor: Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben

 

 

 

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