Diferencias entre el hombre y la mujer en el running

Diferencias entre el hombre y la mujer en el running

¿Te has planteado por qué cualquier carrera, sea un campeonato del mundo o la que se organiza en tu barrio, distingue entre categoría femenina y masculina? ¿Es esto atentar contra la igualdad entre sexos? Por supuesto que no. Existen una series de diferencias tanto físicas como psíquicas entre el corredor y la corredora.

En los últimos años, por suerte, la mujer ha pasado de ser una mera espectadora a ser deportista. No hace tanto que se incluyó a la mujer en las carreras. En las Olimpiadas de Amsterdam de 1928 la máxima distancia que podían hacer las atletas eran 200 metros. No fue hasta 1960 que se les permitió ampliar la distancia y competir en la prueba de 800 metros. En 1972 ya se les permitía correr en la prueba de 1500 metros. Se pensaba que la mujer ni podía ni debía correr distancias más largas,  en aquel entonces se consideraba que la mujer no estaba preparada para correr distancias más largas. No fue hasta antes de ayer,  en las olimpiadas de 1984 que a la mujer se le permitió por primera vez en unos juegos olímpicos competir en maratón. Desde entonces la presencia de la mujer en el deporte es imparable y muestra de ello fueron los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008  donde el 42% de los atletas eran mujeres frente al 58% de hombres. 

La creciente presencia de la mujer en el atletismo no se limita al deporte de élite, afortunadamente, la mujer ya es parte del atletismo popular hasta el punto que la industria ha visto en ella un nicho al que dirigir sus ventas con zapatillas,  ropa y tiendas de running especializadas en artículos para mujeres. Pero volvamos a la pregunta ¿Por qué las mujeres y los hombres compiten en categorías diferentes?¿ Hay alguna razón científica que diga que el rendimiento deportivo de hombres y mujeres es diferente? ¿Qué diferencias anatómicas, fisiológicas, biomecánicas y psicológicas nos hacen tan diferentes, “runnerologicamente” hablando, a hombres y mujeres?.  

 

1. Diferencias anatómicas

Antes de la pubertad no hay diferencias significativas en la composición corporal entre niños y niñas. 

El pico de crecimiento de las niñas a los 12 años y de los niños a los 13 años supone un cambio en sus cuerpos que  va a marcar la diferencia entre sexos. Antes de la pubertad, tanto niños como niñas no se diferencian en peso, talla, masa muscular, tamaño de corazón, rendimiento deportivo y capacidad aeróbica más allá de las diferencias individuales entre ellos. Para demostrarlo se comparó el salto a un grupo de niños y niñas y se comprobó que hasta la pubertad, niños y niñas tenían la misma fuerza  y el mismo movimiento de rodillas al saltar. Se hizo el mismo experimento después de  la pubertad  y se vio, que ya había cambios en el control neuromuscular del salto y en la fuerza de las rodillas entre varones y mujeres. 

 

¿Por qué a las mujeres les cuesta más conseguir masa muscular y acumulan más grasa? 

Después de la pubertad hombres y mujeres producen las mismas hormonas, pero la proporción en las que se producen en unos y otras es diferente. Esa distinta proporción es la que marca la diferencia en cuanto a composición corporal. 

•Los andrógenos son los responsables de que el hombre genere más masa muscular. Los andrógenos (Testosterona y androstendiona) están presentes en el hombre y en la mujer. La mujer produce andrógenos en los ovarios y el hombre en los testículos, sin embargo este la produce en cantidad 17 veces superior a la mujer.  Los andrógenos, principalmente la testosterona y la androstendiona, son hormonas que incrementan la masa muscular. Una mayor cantidad de andrógenos en el hombre hace que ante un mismo trabajo de fuerza,  el  hombre desarrolle más masa muscular que la mujer. Sin embargo, a igual masa muscular, hombre y mujer tienen la misma fuerza. Como explicamos en nuestra sección de fuerza, los beneficios del trabajo de fuerza no provienen de una mayor o menor masa muscular sino de la fuerza (lee aquí) para desarrollar la fuerza, la mujer deberá trabajarla más, porque esta diferencia entre ambos no es una cuestión de sexo ni hormonas, sino de la masa muscular. La mujer, igual que el hombre, ha de atreverse a hacer ejercicios de fuerza, para mejorar  su rendimiento y evitar lesiones (el trabajo de la fuerza en la mujer). 

 

•La mayor cantidad de estrógenos en la mujer le hace acumular más grasa. Las mujeres segregan más estrógenos que los hombres, lo que les confiere mayor capacidad para acumular grasa.  En la población general el 22%-26% del peso corporal de las mujeres es grasa y en los hombres la proporción de grasa en el peso corporal se reduce al 13%-16%. 

En definitiva, los estrógenos favorecen el incremento de peso por acumulación de grasa y los andrógenos favorecen el incremento de peso a expensas de la masa muscular. En este sentido, Noakes  en 1991 midió a un grupo de atletas de élite hombres y mujeres y en el grupo que estudió determinó  que las  corredoras de élite tenían 5 kg más de grasa y 3 kg menos de masa magra que sus compañeros varones, también deportistas de élite. 

 

2. Diferencias fisiológicas

Los estrógenos y andrógenos no solo marcan las diferencias en cuanto a composición corporal, dándole al hombre más masa magra y a la mujer más masa grasa. Andrógenos y estrógenos son también responsables de las  diferencias entre hombres y mujeres a nivel respiratorio y cardiopulmonar . 

Las mujeres tienen menor gasto cardíaco: las corredoras tienen un corazón más pequeño y por tanto el volumen de sangre que se bombea en en cada latido (volumen sistólico)  también es menor. Aunque el cuerpo de una mujer,  más pequeño que el del hombre, necesita menor gasto cardíaco, se sabe que independiente del peso corporal, las mujeres tienen menos volumen sistólico que los hombres.  En otros artículos (el consumo máximo de O2) explicamos que el gasto cardíaco se calcula multiplicando volumen sistólico x frecuencia cardíaca y que un incremento del gasto cardíaco puede lograrse aumentando la frecuencia cardíaca y/o el volumen sistólico. 

Se sabe que a igual frecuencia cardiaca, el gasto cardíaco de las corredoras es un 30% más bajo que el de los corredores, lo que indica que el volumen de sangre bombeado en cada latido es menor en las mujeres. 

Los hombres tienen más hemoglobina que las mujeres: La hemoglobina trasporta el oxígeno a los músculos (y a todas las células) cuando corremos. Los hombres tienen un 6% más de hemoglobina que las mujeres y por eso son capaces de trasportar más cantidad de oxígeno a los músculos cuando corren. 

Los pulmones de los hombres son más grandes: Los hombres lo tienen más fácil, no solo tienen un corazón que bombea más sangre y más hemoglobina que trasporta más oxígeno, sino que sus pulmones, de mayor tamaño, son capaces de obtener más volumen de aire y tomar más oxígeno en cada inspiración. 

 

En definitiva, los hombres lo tienen mucho más fácil para correr, porque son capaces de bombear más sangre en cada latido, trasportan más oxígeno a los músculos y obtienen más oxígeno en cada inspiración. En otros artículos explicamos que  el indicador más fiable de forma física es el  VO2máx  que es la cantidad máxima de oxígeno que el organismo es capaz de absorber, transportar y consumir en una unidad de tiempo y en las mujeres es un 15-25% menor que en hombres ajustado por peso y por porcentaje de grasa corporal. 

 

3. Hombres y mujeres corren de forma diferente, porque biomecánicamente son diferentes:

Hay incontables diferencias entre hombres y mujeres que afectan a la biomecánica de carrera y hacen que corran de forma diferente. Comparadas con los hombres, las mujeres tienen menos estatura, pesan menos, tienen las piernas más cortas y menor superficie articular. 

Las mujeres tienen las extremidades inferiores proporcionalmente más cortas: El 51,2% del total de la  talla de una mujer son sus piernas y en los hombres los miembros inferiores suponen el 56% de su talla. Las mujeres, por tanto, tienen los miembros inferiores proporcionalmente más cortos que los hombres. Tener las extremidades inferiores más cortas supone una zancada más corta y más esfuerzo para correr. Sin embargo, tener las piernas proporcionalmente más cortas también implica un centro de gravedad más bajo que podría suponer cierta ventaja en algunos casos, para la carrera. 

- Las mujeres tienen la cadera más ancha y tienden al genu valgo: La pelvis de la mujer ha de estar preparada para el parto y el embarazo, por ese motivo es más ancha que la de un hombre. La forma de la pelvis de la mujer hace que para que las tibias estén paralelas, las piernas tiendan al genu valgo (mayor ángulo Q) y que al ser más anchas exista cierta anteversión de la cabeza femoral. En definitiva, los adductores se desarrollan más, para mantener la alineación de los miembros inferiores y se pierde fuerza en los abductores de la cadera.  Como se comenta en otro artículo, la mala alineación de la rótula, por una debilidad en los abductores de la cadera predispone al síndrome del dolor patelofemoral y síndrome de la cintilla iliotibial, por tanto, las mujeres más especialmente que los hombres, han de trabajar la fuerza de los abductores de la cadera para evitar dolores de rodilla y el síndrome de la cintilla iliotibial.

- El pecho femenino voluminoso y mal sujeto también influye en la forma de correr: En otros artículos comentamos que el pecho voluminoso y mal sujeto tira hacia abajo del tórax, haciendo que se encorve el torso y dificultando la inspiración en la carrera (la importancia en la mujer de sujetarse el pecho para correr).

 

4. Diferencias psicológicas:

Aquí es donde marcan la diferencia las mujeres. El hombre más individual y capaz de tomar decisiones más rápidas tiene especial habilidad en las carreras de montaña. La mujer con mayor capacidad de sufrimiento, y un umbral de dolor más alto tienen una resistencia especial para combatir una menor adaptación biológica  a la carrera. Esta capacidad, además de conferirle una resistencia especial en las pruebas de larga distancia, le ayuda a darlo todo en cada entrenamiento,  a pesar del cansancio y la adversidad. Además la mujer, más social que el hombre, tiene una mayor capacidad de organización a la hora de reunirse para correr o crear una estrategia de carrera en una competición, y ya se sabe, la fuerza del grupo y una buena estrategia de carrera pueden marcar la diferencia en un entrenamiento o en una competición. 

 

¿Y tu qué opinas? ¿Somos tan diferentes hombres y mujeres corriendo? ¿Algún día habrá categoría mixta en el atletismo? ¿Tiene más merito un hombre por tener menos capacidad de sufrimiento o una mujer por tener menos ventajas anatómicas, fisiológicas o biomecánicas?

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